Entrevista a Marcelo Quitrileo y Cristina Painemal
Voceros de la Agrupación de Familiares y amigos de los Presos Políticos Mapuche
Miércoles 29 de junio de 2005, por // Entrevistas
"Nuevo juicio oral es aberrante"
POR AMCI-Azkintuwe-Libertad
"Es el Estado el que nos acusa y el propio Estado el que nos pone abogados defensores. Muchas veces vas donde los abogados y les dices: ‘Oiga, sabe que me están siguiendo. Hay un tipo que se cambia de ropa, llama por celular’. Los abogados nos dicen: ‘No podemos hacer nada’. Hay familiares que son perseguidos y amedrentados", nos relata Marcelo Quintrileo, joven miembro de la Agrupación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos Mapuche, tras un breve paso por la ciudad de Santiago. A continuación, una entrevista de AMCI, especial para el periódico Azkintuwe (Fotos de Jorge Zúñiga San Martín).
Domingo 26 de junio de 2005
GULUMAPU / Un grupo de periodistas de AMCI se entrevistó con una delegación de mapuche de paso por Santiago. María Cristina Painemal (CP) y Marcelo Quintrileo (MQ), de la Agrupación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos Mapuche (AFAPPM), contestaron nuestras preguntas, a pocos días de iniciarse el “nuevo juicio” en contra de 16 mapuches acusados por el gobierno de “asociación ilícita terrorista”, a pesar que en un juicio anterior fueron absueltos de los cargos.
Marcelo Quintrileo, ex preso político mapuche, enfrenta hoy una difícil situación judicial, pues es uno de los 16 acusados por el Ministerio Público de infringir la Ley Antiterrorista, creada por el dictador Augusto Pinochet y aplicada hoy por los gobiernos de la Concertación en contra de dirigentes y miembros del movimiento mapuche. Por estos días, 8 de ellos se encuentran siendo enjuiciados en el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco. Quintrileo, uno de ellos.
- ¿Cuál es vuestra situación y qué buscan en Santiago?
MQ: Nuestra situación es bastante compleja sobre todo desde el año 2000 a la fecha. Se ha complejizado debido a que el gobierno aplica la Ley Antiterrorista contra nuestro pueblo. El gobierno se ha hecho parte en las querellas particulares presentadas por Forestal Mininco y la municipalidad de Temuco, pidiendo que se condene a los mapuche por ‘asociación ilícita terrorista’. Nos vemos enfrentados a un poder que sigue utilizando las leyes más nefastas que han existido. La Ley Antiterrorista fue creada por el asesino Pinochet, y por medio de ésta pretenden vulnerar todos nuestros derechos.
Ejemplo claro es que nos acusan 44 testigos sin rostro, poderosos latifundistas de la zona, y un número indeterminado de funcionarios de Carabineros pertenecientes a los servicios de inteligencia. Una de nuestras misiones en Santiago es dar a conocer la situación en la que vive nuestro pueblo, prácticamente una ‘dictadura disfrazada de democracia’. Al gobierno no le ha temblado la mano al aplicar fuertes condenas. Actualmente, tenemos 9 presos políticos, 4 de ellos con condenas de 10 años y 1 día por “incendio terrorista” más el pago de una indemnización de 400 millones en beneficio de Forestal Mininco.
Es una situación absolutamente aberrante. Este gobierno ha decidido ser uno de los perseguidores más eficientes, por decirlo así, y ha logrado en cierta medida desarticular al pueblo mapuche y sus organizaciones pues ha militarizado las comunidades. El gobierno ha golpeado fuertemente. Muchos de los niños de los peñi que permanecen clandestinos o están presos presentan problemas sicológicos. Hay una treintena de peñi en la clandestinidad y sus viviendas son habitualmente allanadas.
Otro problema que se ha producido es que en las mismas comunidades, por ejemplo en San Ramón, Tricauco, en el sector de Ercilla, muchos ‘testigos protegidos’ son de las mismas comunidades. Comuneros que fueron acusados por robo de ganado, porte ilegal de armas, etcétera, y han llegado a una especie de transacción con los fiscales que les dicen: ‘Dejo tu causa estancada pero debes atestiguar en contra de este otro mapuche’. Las casas de estos ‘testigos protegidos’ tienen cercos de electricidad, personal de Carabineros que los custodia las 24 horas del día. Muchas viviendas colindan con las familias de los presos y de los peñi clandestinos. Debido a eso ocurre que si llegas a la casa de un preso político o un peñi clandestino con alimentos o información, eres controlado por Carabineros. Te fotografían, te filman. Es una situación de hostigamiento real que sucede en nuestro territorio.
- ¿Qué situación jurídica enfrentan?
MQ: Me encuentro en estos momentos sin medidas cautelares. Pero se inició nuevamente el juicio por ‘asociación ilícita terrorista’ en el cual fui detenido el 4 de diciembre de 2002 junto a otras 12 personas. Después se fueron sumando más hasta completar un total como 30 personas recluidas en las cárceles de Victoria, Traiguén, Temuco, Angol y Concepción. A medida que se fue desarrollando la investigación sólo quedaron procesados y acusados 18 personas. De éstas, la mitad se encuentra clandestina. Cuando nos presentamos al primer juicio los querellantes presentaron 44 testigos sin rostro. A pesar de todo, ese juicio nos fue favorable. Se logró establecer que no existía una asociación ilícita terrorista que era la tesis de la fiscalía. Ellos decían que a partir del año 2001 habíamos quemado una serie de maquinarias forestales, casas patronales, sementeras de trigo, plantaciones forestales y agredido a las fuerzas policiales. Nos acusaban de una serie de ilícitos. Es ridículo. 18 personas cometimos todos esos delitos, prácticamente éramos unos Superman de la Araucanía.
Fuimos absueltos y todos cometimos el error de confiarnos en la ‘injusticia chilena’. Nos quedamos tranquilos. La Fiscalía apeló acá en Santiago a la Corte Suprema y uno de los acusadores también. Nada más ni nada menos que Juan Agustín Figueroa que, entre otras cosas es miembro del Tribunal Constitucional, preside la Fundación Pablo Neruda, pertenece a la masonería y a uno de los bufetes más importantes de abogados, es un ex ministro de la Concertación y un poderoso latifundista en la zona mapuche. Él logró hacerse partícipe en los alegatos, cosa que es inédita en el tribunal porque una víctima no puede alegar una causa en la Corte Suprema. Figueroa tuvo reuniones en secreto con los jueces y, finalmente, el juicio que nos absolvía, se anuló. Ahora empieza otro juicio. Es aberrante”.
Amedrentan a familias mapuche
- ¿Sus familias han sido hostigadas?
MQ: Sí. Hay peñi que están clandestinos y sus familias son hostigadas continuamente. O sea, cualquier cosa que les parezca sospechosa en alguna de sus casas, se presenta personal policial. En la zona de Ercilla-Collipulli existe una ‘fuerza de tarea’ de Carabineros. Traen personal de Fuerzas Especiales de Santiago por 15 días. Van haciendo relevos. Sacan personal de Fuerzas Especiales de Temuco, etcétera. Si vas allá, ves continuamente a carabineros de patrulla en camionetas de las empresas forestales, vestidos con tenida de combate y todo. Controlan a toda la gente que entra y sale, y a los propios familiares.
Por ejemplo, cuando se aproximan juicios, la policía va a las casas y las vuelve a allanar. Desclavan las tablas del piso, encierran los niños en los baños, etcétera. Cuando algún familiar de los mapuches presos o clandestinos se dirige al pueblo, pues casi toda la gente es de comunidades, son seguidos por personal policial de civil. Sus teléfonos están interceptados. Los propios abogados han denunciado que sus teléfonos también están interceptados.
- Si te presentas al juicio vas a ser condenado, y si no te presentas tendrías que optar por la clandestinidad…
MQ: Sí.
- ¿Por qué camino piensas optar?
MQ: Lo estoy pensando, pero la opción que está quedando es presentarse porque no hay condiciones para asumir la clandestinidad. Hay un montón de gente clandestina y su situación es tremendamente difícil. Las condenas que enfrentamos no son muy altas. La cárcel también es una lucha. Una condena también es parte de esa lucha como también es más digno clandestinizarse. La lucha se debe seguir desde la cárcel porque sus puertas, lamentablemente, están abiertas porque hay una serie de investigaciones por delitos terroristas que no han concluido. En cualquier momento habrá detenciones masivas.
- ¿Aparte de la Agrupación de familiares y amigos de presos políticos, tienen algún otro apoyo en la zona o en Santiago?
MQ: No, de la zona no. En el pueblo mapuche hay una serie de organizaciones, tendencias, las hay más institucionales como el Consejo de Todas las Tierras y otras, de Identidades Territoriales, y las que asumen una postura más directa, autonomistas. Entre éstas últimas, la Coordinadora Arauco-Malleco. Aun con la serie de tensiones y todo, no se podría hablar de desarticulación, pero si de una especie de repliegue. La única voz que tenemos nosotros es la Agrupación de Familiares y Amigos que se creó precisamente cuando nuestros familiares nos iban a visitar a la prisión, ahí se fueron estableciendo lazos.
Es cierto que existe una desconexión entre nuestra realidad y las organizaciones populares chilenas, pero es principalmente producto de la fuerte represión que hemos sufrido en el sur. Por ejemplo, éste viaje lo teníamos programado hacía mucho tiempo. No lo podíamos hacer, porque somos pocos. Yo estaba con arraigo, y otro compañero que podía estar más libre tenía que cubrir la visita a los presos y familiares. No habíamos podido venir a tratar de establecer algunos nexos, algunos tipos de solidaridad.
La Reforma Procesal Penal
- ¿Cómo les ha ido en Santiago?
MQ: Bien. Hemos estado en distintos lugares, poblaciones, en el Hogar de los peñi que está acá y se hemos visto bastante interés y también desinformación.
- ¿Por qué los mapuche no se han plegado a las movilizaciones de los familiares de los presos políticos chilenos?
MQ: “Creo que es el momento de discutir eso. Vamos a participar en el Encuentro por la Libertad. De ahí tiene que salir algo elaborado. Estamos prácticamente ‘en pañales’. De hecho, nos cuesta un montón movilizarnos porque el nivel de persecución es a tal grado que ni siquiera nos dejan salir del lugar donde pretendemos hacer una marcha o algo. Allá en el sur funciona hace tiempo la Reforma Procesal Penal. Ayer fuimos a una población y nos preguntaban cómo funciona la nueva justicia en relación a las luchas sociales. Les decía que se perfeccionó el sistema pero en contra de nosotros.
Por ejemplo, he estado tres veces detenido por desorden público. Las dos primeras veces pasé a un control de detención y quedé libre. La tercera, estuve una semana en la cárcel, sólo por ‘desorden’ y condenado a pagar dos UTM, y con mis papeles como ‘condenado’. Se ve ridículo, pero es una condena más. Creo que en Santiago va a ser nefasto y va a costar organizarse, hacer lazos y unirse. Es lo que nos ocurrió a nosotros. Nos golpearon muy fuerte y recién ahora estamos levantándonos para informar y establecer nexos”.
- ¿Cómo han enfrentado el problema de los seguimientos policiales?
MQ: Es el Estado el que nos acusa y el propio Estado el que nos pone abogados defensores. Muchas veces vas donde los abogados y les dices: ‘Oiga, sabe que me están siguiendo. Hay un tipo que se cambia de ropa, llama por celular’. Los abogados nos dicen: ‘No podemos hacer nada’. Hay familiares que son perseguidos y amedrentados. Ha costado un mundo entablar recursos de amparo. Se presentó uno por la machi de San Ramón, Adriana Loncomilla, señora de José Cariqueo Sarabia, lonko de la comunidad de San Ramón, que permanece clandestino. Ella fue constantemente hostigada. Le iban a allanar la casa a la hora que querían, y costó un mundo porque apoyos de organismos de derechos humanos o abogados comprometidos en nuestra zona, no hay, no existen. A los pocos abogados que han hecho presentaciones hay que prácticamente rezarles o hacerles un guillatún para que hagan algún recurso. Tienen miedo y, además, hay intereses creados.
Impunidad en zona mapuche
- Hace unas semanas resultó muerto un joven mapuche en una manifestación, atropellado por un camión. ¿De qué manera enfrentaron esta situación?
MQ: Es una pena constatar los grados de impunidad que existen en la zona mapuche. Nos mataron al peñi Lemur y no hay leyes ni nadie que haga justicia. El peñi Zenón Díaz Necul fue atropellado mientras participaba de una protesta. Ellos están recuperando tierras en el sector de Lonco Mahuida de Collipulli. Hay una fuerte inversión de las forestales Mininco y Arauco. Las comunidades están a un lado y las plantaciones al otro. Las comunidades se están quedando sin agua y enfrentan una serie de dificultades. Desde hace un tiempo, los peñi están recuperando tierras, talando árboles y haciendo un mínimo control de un espacio que les pertenece.
Ellos plantaron un rehue los días anteriores, un símbolo sagrado de nuestro pueblo. En la noche llegó Carabineros, lo cortó con una motosierra y se lo llevó. Esa es la explicación de porqué estaban los mapuche en el viaducto Malleco. Los mapuche estaban interrumpiendo el tránsito con neumáticos. Un camión pasó con las luces apagadas y el niño en vez de correr hacia la orilla, corrió hacia la carretera. El camión lo atropelló, y más atrás venía otro más. Después apareció Carabineros, disparando. El resto de los peñis arrancó. Tres horas estuvo el peñi atropellado tirado en el cemento. Llamaron a los fiscales y el caso todavía está en la absoluta impunidad. Nosotros participamos en sus funerales. Hay una gran tristeza en la comunidad. También hay mucha desinformación. Los primeros que llegaron fueron los de CONADI a ofrecer plata y hasta la urna. A tal nivel es la pobreza que golpea a nuestra gente.
- ¿Qué opinan de la detención del director de Azkintuwe?
MQ: En realidad con el diario Azkintuwe no hay mucha relación. Hay muchos sectores mapuches y entre ellos un sector de la intelectualidad que no tiene una conexión directa con nuestros presos. En el diario Azkintuwe se ha escrito mucho, pero creo que se necesita además que entrevisten a los peñi dentro de las cárceles o a los familiares y eso no se ha hecho. El peñi Cayuqueo también tiene procesos judiciales antiguos y ha recibido los coletazos de la represión. No me extraña que lo detengan.
- ¿Han visto la posibilidad de hacer denuncias internacionales sobre la situación mapuche?
MQ: Eso también es un trabajo que está recién comenzando a hacerse. Nuestra intención es buscar grupos y organizaciones que compartan nuestras ideas de autonomía. No podemos ir a la ONU, por ejemplo, porque es una organización prácticamente del imperialismo. Nosotros queremos buscar solidaridad en los grupos de lucha, que están en Europa o en otras partes del mundo. No me refiero a grupos armados, pero sí a gente que comparte el pensamiento antineoliberal y antisistémico. Es el sistema el que nos tiene así a nosotros y al resto de la gente, por eso es un problema que nos atañe a todos. Eso es lo que estamos tratando de articular, de conectar. La lucha, no la van a parar aunque apliquen más represión cada día. La gente está más conciente. Hay necesidades reales, que llevan a que nuestros peñi tengan que, lamentablemente, enfrentarse con el poder. Eso no la van a parar jamás, y aunque estemos presos o en la clandestinidad, vamos a seguir la lucha.
CP: La Agrupación está trabajando con los presos políticos mapuche. El gobierno y la represión no reconocen a nuestros peñi y lamngen que encarcelados como presos políticos. Ha costado mucho tratar de ganarse un espacio dentro de las cárceles, que los familiares sean respetados, de ellos se encuentren en un lugar separado de la población común, que se les atienda como corresponde, que se les dé la alimentación adecuada y la atención médica. En diciembre del año pasado, Patricia Troncoso perdió su embarazo a los tres meses producto de la presión psicológica que sufre en la cárcel. Eso nunca se supo. Nosotros conversamos con Gendarmería y ni siquiera fue asistida. La vio un médico de medicina general y, luego, la llevaron a una Posta de Urgencia y nunca más hicieron nada más con ella. Nosotros presentamos solicitudes a Gendarmería, y pedimos explicaciones. Tratamos de denunciar lo sucedido y recién cuando se había cumplido un mes, tomaron cartas en el asunto. Vamos a llevar a un especialista para que la atienda.
La Agrupación está presente en cosas como esas que son bastante graves y ocurren con nuestros presos políticos mapuche que no tienen las condiciones de respeto mínimas en prisión. Todo se ha ido ganando a través de la lucha que ellos mismos han desarrollado. Las huelgas de hambre buscan beneficios carcelarios y mejorar estas condiciones. Ahora, estamos en conversaciones con Gendarmería y esperamos tener una respuesta por un traslado al Centro de Estudios y Trabajo (CET) que se encuentran en Angol. Nosotros también estamos organizando y estructurando un trabajo que tiene que ver con la solidaridad de la sociedad tanto mapuche como no mapuche.
Estamos buscando lazos de solidaridad para estructurar un trabajo que nos permita lograr la libertad de los mapuche en prisión. Pero no podemos estar haciendo redes de solidaridad para atenderlos 25 años, por ejemplo. La idea, es construir redes de apoyo para lograr la libertad y una amnistía. Una amnistía se logrará sólo con presión social. Tenemos que llegar a tener una fuerza que nos permita liberar a nuestros peñi y lamngen encarcelados. Las policías y el gobierno nos siguen persiguiendo e investigando a nuestras familias, nuestros correos y a la propia Agrupación. Cualquier cosa que decimos ellos la utilizan para decir que ‘los estamos amenazando’.
Nos acusan a nosotros de terroristas cuando en realidad el terrorismo lo aplican ellos en contra de nuestro pueblo. Por ejemplo, en las comunidades nunca han encontrado armas. Nunca los mapuche han matado a algún latifundista, guardia o policía. Sin embargo, ellos si han asesinado a nuestros peñi y lamngen.¿Quiénes son los terroristas? Las pruebas que se presentaron en el tribunal de terrorismo fueron el hacha de la casa, la horqueta, todas las herramientas que se utilizan en el campo. Incluso, libros los incautaron y dicen que es ‘literatura subversiva’. Se llevaron las trutrucas, los kultrunes, todo.
- ¿Ustedes van a seguir con la lucha por la recuperación de territorio?
MQ: Nuestra lucha ha sido criminalizada. A través de los Tribunales de Justicia no se va a resolver nuestra reivindicación territorial. Los abogados tampoco hacen mucho. Lo importante es la gente que nos puede apoyar durante el juicio. Si no tenemos presión social, apoyo social se van a llenar las cárceles de mapuche y todo va a quedar silenciado. Hoy existe un cerco informativo que no nos permite dar a conocer nuestros problemas. Todos sabemos que los medios de comunicación oficiales responden al poder. En la zona mapuche incluso los medios locales son todos de los mismos dueños de las forestales.
¿Qué opción tenemos de comunicar lo que nos ocurre? El Estado te pone abogados y después te encierra Los abogados de la Defensoría Penal Mapuche, nunca han hecho una defensa siquiera digna. Jorge Manquel Torres se encuentra apresado a pesar que su comunidad nunca estuvo en conflicto, aunque es colindante con el fundo de René Urban, quien tiene conflictos con la comunidad de Temucuicui. En el verano de 2003, hubo una quema de una sementera de trigo y el peñi justo iba circulando por ahí. El mismo latifundista lo tomó y lo encerró. Se lo entregó a los carabineros. René Urban tiene en su Fundo a los carabineros para que le arreen las vacas. Tiene un ‘zorrillo’ en la casa patronal. A Manquel lo encerraron sin pruebas durante un año. Su defensor, Jaime López Allende, de la Defensoría Penal Mapuche, lo único que le dijo todo el tiempo fue: ‘Échate la culpa, échate la culpa’. El peñi siempre estuvo firme y se mantuvo firme. ¿Por qué iba a asumir algo que no hizo? Fue a juicio y lo condenaron a 5 años de pena remitida y al pago de 12 millones de pesos en beneficio de Urban. Tiene dos meses para empezar a pagar las cuotas. No lo va a hacer por dignidad, porque es inocente, y porque no tiene los medios económicos.
Muchos de los testigos sin rostro que han declarado son mapuche, que ahora son evangélicos, y sus pastores les han prohibido asistir a las ceremonias mapuche, a los entierros. O sea, tiene que dejar de ser mapuche y aferrarse a esa fe. Les han adormecido la conciencia. Otros tienen un amplio prontuario por robo de ganado, porte ilegal de armas, etcétera. Ese es el perfil de algunos. Les dicen: ‘te cerramos tu proceso, pero atestigua contra este otro mapuche’. Y más encima, les pagan. Un documento que se filtró, señala que en un período de seis meses gastaron 20 millones, en 11 testigos protegidos. Según el Ministerio Público, los 20 millones eran para cercos y celulares. Otras son personas mayores que han sido amedrentadas y atemorizadas por los fiscales. Los llevan y los sientan, y ellos ni saben qué están haciendo ahí. Se han aprovechado del poco dominio que existe en nuestra gente de las leyes y sus derechos.
Nosotros vamos a seguir reivindicando la lucha por nuestra tierra. Nuestros abuelos y bisabuelos también pelearon. Nuestra lucha comenzó cuando llegaron los españoles, después cuando el ejército chileno fue a ‘pacificar’, luego llegaron los colonos. Hoy estamos peleando contra las forestales y los latifundistas, las carreteras que quieren construir sobre nuestros lugares sagrados, mar que nos quieren quitar, las aguas que ya no son de nosotros. Esta lucha no es por nosotros sino por las generaciones futuras. Si dejamos de ser mapuches, si nos entregamos a este sistema de muerte, nuestros hijos no van a crecer / Azkintuwe
(*) Elaboraron esta entrevista los reporteros de AMCI, Daniela Gallardo Marchant, Eduardo Sánchez Díaz, Jorge Zúñiga San Martín y Arnaldo Pérez Guerra.